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Las primeras clepsidras, los relojes hidráulicos de la Antigüedad

Las clepsidras son relojes de agua, miden el tiempo mediante el flujo regulado de un líquido. Hay dos tipos, según el líquido vaya o venga de un recipiente graduado.

Más que marcar la hora como los relojes, lo que hacen las clepsidras es medir el tiempo, como los cronómetros, con ayuda de marcas en la vasijas que contienen o reciben el agua.

Las clepsidras eran utilizadas cuando los relojes del sol no podían ser usados, de noche sobre todo. No se conoce a ciencia cierta qué civilización fue la primera en usar estos relojes de agua. Su invención se disputa entre la civilización egipcia y la babilónica, pero un jeroglífico egipcio atribuye su autoría a Amenemhat que inventó un "mrḫyt" en honor al rey Amenhetep I (1514-1494 ac). Y el resto más antiguo es también egipcio, la llamada clepsidra de Karnak, una vasija de barro cocido con relieves en su parte externa y marcas para medir el tiempo en su parte interna que data de los tiempos de Amenhetep III, que gobernó de 1390 a 1353 ac.

Este artilugio se extendió por otros lugares, lo usaron persas, griegos, chinos... Los griegos de la escuela de Alejandría perfeccionaron el mecanismo, construyendo clepsidras más complejas y de ellos nos ha llegado el nombre. La palabra clepsidra nos ha llegado a través del latín, procedente del griego y compuesta por κλέπτειν kleptein, 'robar' e ὕδωρ hidor, 'agua'.

En los campamentos romanos se usaban para medir las guardias, y en los tribunales griegos y romanos las usaban para repartir de forma equitativa los turnos de palabra.

Las clepsidras se usaron desde la antigüedad hasta el siglo XVII cuando se empezarona a generalizar los relojes mecánicos.

Fotografía: "Clepsidra: Reconstrucción de una clepsidra de barro original del finales del sivlo V adc. Museo del Ágora de Atenas", de Marsyas, vía Wikimedia Commons (CC BY-SA 2.5)

Además de la clepsidra del templo de Karnak son famosas la clepsidra de Ctesibio de Alejandría datada en el siglo III ac., la Clepsidra de Dar al-Magana en la medina de Fez, del s. VIII, el reloj de agua de Su Song, construída en el siglo XI en Kaifeng, China. Y en España la Clepsidra de Azarquiel, construída en Toledo en el s. XI, o la Clepsidra de las gacelas, ideada por el andalusí Ibn Jalaf al-Muradí, también en el siglo XI y que ha quedado reflejada en su "Libro de los secretos". Y en tiempos modernos, El Reloj Gigante de Agua, clepsidra construida en 1998 por el francés Bernard Gitton, para el Museo de los Niños de Indianápolis, en EE.UU.

Ver también:
Historia del agua
Agua y génesis
Inventores en la historia del agua