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Incendios y contaminación: retos para la sostenibilidad

13/09/2017 - Blog - Enrique Enciso Encinas

En España en el último decenio se han quemado anualmente de media 100.000 hectáreas de terreno forestal (más o menos la superficie aproximada de Menorca e Ibiza) en unos 13.000 incendios anuales, con un total de 23 grandes incendios forestales (>500 ha).

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En el área circunmediterránea (Sur de Europa, Cercano Oriente, Norte de África) arden medio millón de hectáreas de media todos los años (similar al tamaño de todo el archipiélago Balear).

Estos datos sirven para valorar la catástrofe anual que se vive cada verano en nuestro entorno.


Foto: Pixabay

Por otro lado y debido a la forma de vivir, especialmente en los países industrializados, con un alto consumo de combustibles fósiles, se ha generado un fuerte aumento de la concentración de moléculas de CO2 y otros gases (GEF) en la atmósfera que están causando el denominado efecto invernadero y consiguientemente un cambio climático que está afectando al clima global, elevando las temperaturas medias y reduciendo o en todo caso modificando el régimen de lluvias a lo largo de todo el orbe.

Sin duda es un problema global causado por nuestra especie y ya toca que al menos lo intentemos minimizar de forma local antes de que la solución sea inviable.

El aumento en los presupuestos para la prevención y la comunicación sobre este tema puede hacer que se invierta menos en extinción, pero para ello el vital que todos los ciudadanos estemos concienciados. Sirva como ejemplo comentar que la primera causa de incendios forestales en España son las quemas descontroladas de residuos agrícolas y forestales para la generación de pastos para la ganadería. El 95% de los incendios forestales generados tienen su razón de ser en nosotros: quemas, descuidos, negligencias, pirómanos, etc. Solo un 5% es debido a rayos de origen natural.

Por ahora las administraciones públicas hacen lo que pueden con unos, cada vez más exiguos, presupuestos para la limpieza y gestión de los montes que garanticen que no se incendien con facilidad.

Somos por tanto todos nosotros los que debemos de interiorizar el problema y no solo poner cara circunspecta cuando vemos a la hora de la comida en las vacaciones playeras, los incendios forestales en la televisión durante los veranos. Incendios que se nos olvidan con la vuelta al cole hasta el verano siguiente.

Desde 2014 se ha abierto una puerta para que todos podamos colaborar. Desde el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medioambiente (MAPAMA) se ha creado la posibilidad de calcular nuestra huella de carbono, definida como “La huella de carbono permite cuantificar las emisiones de gases de efecto invernadero que son liberados a la atmósfera como consecuencia de una actividad determinada, bien sea la actividad necesaria para la fabricación de un producto, para la prestación de un servicio, o para el funcionamiento de una organización.

Según el MAPAMA: “Esta cuantificación nos permitirá ser conscientes del impacto que genera dicha actividad en el calentamiento global, convirtiendo de esta manera la huella de carbono en una herramienta de sensibilización de gran valor. Hoy en día, ya se perfila como un elemento diferenciador de las organizaciones que deciden comprometerse con el medio ambiente y apuestan por el desarrollo de una actividad sostenible.

Sirva como ejemplo la Fundación AQUAE que lleva calculando su huella anual desde 2014 y mediante creación de bosques, compensando el 100% de sus emisiones de CO2, siendo la primera Fundación que realiza estos trabajos de compensación todos los años desde el comienzo de la iniciativa por parte del MAPAMA.

Para ello la Fundación AQUAE ha contado en todos sus proyectos con Grupo SYLVESTRIS, que mediante técnicas de siembras innovadoras de restauración forestal de grandes zonas incendiadas, ha creado nuevos bosques contando para ello con personas locales que pertenecen a grupos vulnerables.

De nuevo y como indica el MAPAMA: “Es crucial entender la huella de carbono no sólo como un mero elemento de cálculo, sino como un primer paso en el camino de la mejora y el compromiso de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. En ello reside, sin duda, su gran contribución a la lucha contra el cambio climático.

Calcular, mitigar y compensar la huella de carbono de una organización, debería de ser una obligación para el bien común de todos, para la supervivencia de las siguientes generaciones.

 

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Sobre el autor

Emprendedor desde 1990.

Socio fundador y CEO de Grupo Sylvestris.

Sylvestris es una empresa consultora española especializada en bosques, medio ambiente y desarrollo rural. Ofrece soluciones que aúnan innovación, economía, técnica y creatividad al cuidado de la naturaleza. Especialista en restauración de grandes incendios forestales, trabajos realizados con un alto compromiso social.

Formación de Ingeniero Técnico Forestal desde 1990, por la Universidad Politécnica de Madrid.

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